Hoy en día es muy difícil evitar hablar del tema, resulta casi imposible pensar en otra cosa. Lo que nos esta provocando en la actualidad el Covid-19, es una gran preocupación y malestar emocional, debido a la gran incertidumbre que genera el veloz contagio que este virus presenta.

Sin embargo, hay que recordar que el miedo es una emoción desagradable, pero que en ciertas ocasiones es saludable y necesaria, pero en situaciones extremas este lleva a la persona a presentar un bloqueo emocional, sus consecuencias se reflejan en la baja capacidad para reaccionar o de buscar soluciones que ayuden a la persona a estar mejor.

En estos momentos por los que estamos atravesando es muy importante saber cómo manejar y cuestionar nuestras emociones. Debemos mantener el buen estado de ánimo, la calma y la tranquilidad, informarse siempre de información verificada sobre el acontecimiento es de vital importancia, mantener la calma y acatar las disposiciones de las autoridades es fundamental para evitar el desarrollo de cualquier pandemia.

Es muy importante el papel que desarrollamos como comunidad para evitar más eventos desagradables, la empatía y la solidaridad en situaciones como las que estamos atravesando pueden salvar muchas vidas.

En la psicología existen actualmente varias técnicas importantes que ayudan a reducir la ansiedad que la situación provoca, técnicas como la respiración profunda, la meditación, el mindfulness y la autoconciencia, son fundamentales para pensar más en el presente y buscar soluciones en el aquí y el ahora, así también es importante aprovechar el tiempo para realizar tareas pendientes. Hay que resaltar que la verdadera batalla es contra la ansiedad y depresión que la condición de permanecer en casa genera, es por eso que la huella psicológica del coronavirus a nivel individual va a depender de cómo cada persona gestione esta situación y de la red de apoyo con la que cuente.

Si en la actualidad sientes malestar es importante que tomes en cuenta lo siguiente:

  1. Identifica pensamientos que puedan generarle malestar. Pensar constantemente en la enfermedad puede hacer que aparezcan o se acentúen síntomas que incrementen su malestar emocional.
  2. Reconoce tus emociones y acéptalas. Si es necesario, comparte tu situación con las personas más cercanas para encontrar la ayuda y el apoyo que necesitas.
  3. Cuestiona: busca pruebas de realidad y datos fiables. Conoce los hechos y los datos fiables que ofrecen los medios oficiales y científicos y evita información que no provenga de estas fuentes, descartando información e imágenes alarmistas.
  4. Informa a tus seres queridos de manera realista. En el caso de menores o personas especialmente vulnerables como ancianos, no les mientas y proporciónale explicaciones veraces y adaptadas a su nivel de comprensión.
  5. Evita la sobreinformación, ya que estar permanentemente conectado no te hará estar mejor informado y podría aumentar tu sensación de riesgo y nerviosismo innecesariamente.
  6. Contrasta la información que compartes. Si usas redes sociales para informarte, procura hacerlo con fuentes oficiales.

Evitemos el contagio haciendo conciencia de lo que está sucediendo actualmente y en cómo podría empeorar si no colaboramos adecuadamente con los demás, recuerda la empatía salva vidas en situaciones de emergencia.