En esta oportunidad reproducimos una conversación que da cuenta de un desarrollo, a lo menos novedoso. El psicólogo chileno Diego Moreno, también músico, está llevando a cabo un acompañamiento a artistas escénicos con el fin de ayudarles a sus performances sobre los escenario. Los detalles de los inicios de este desarrollo, sus particularidades, resultados y proyecciones, a continuación. No se pierdan esta entrevista.

1.- Tú actividad nos parece muy interesante debido a que trabajas con artistas escénicos, cuéntanos ¿Cómo se genera esta actividad, cómo es que te introduces en ese mundo?

Durante toda mi formación musical siempre me pregunté porqué había casos exitosos de personas talentosas, pero al mismo tiempo había casos de abandono de carreras con el mismo perfil. No era entonces una cuestión de talento, sino que algo más había detrás que de alguna manera impactaba en la manera en que los artistas desarrollaban su carrera y la comprensión de la misma. La frustración, la impotencia, el dolor y muchas veces ganas de abandonar todo, son parte de las emociones que viví pero que además vi muy de cerca en mis pares, no solamente músicos, sino que artistas de otras disciplinas como el canto o la danza. Desde ese lugar parte la pregunta del porqué, que luego pude ir abriendo a lo largo del camino y de mi formación como psicólogo. Luego de egresar, y de manera paralela a mi desarrollo laboral, tuve aproximaciones experimentales con artistas, específicamente cantantes, donde pude comenzar a desarrollar una manera de visualizar la temática del arte y las implicancias que la psicología podría tener en el desempeño de los artistas. Ese trabajo me entregó insumos importantes respecto de cómo el artista significa su trabajo, y de cómo además su identidad como sujeto estaría íntimamente ligada a su desempeño como artista, entendiendo que la creatividad es un insumo que se origina justamente en este aspecto, sumado a variables como su auto estima y sentido de sí mismo. No fue sino hasta el año 2018 donde comencé a dedicarme a tiempo completo a esta labor, fecha desde la cual me desempeño como psicólogo para artistas escénicos. Me basé en el desarrollo que ha llevado adelante la psicología del deporte, pero he ido incorporando variables desde lo clínico, pero también desde lo artístico.

2.- ¿Con qué tipo de artistas sueles trabajar?

Hasta ahora he trabajado con diferentes disciplinas escénicas (canto, danza, música y teatro), pero la mayor incidencia, en mi experiencia al menos, está en músicos, cantantes y actores/actrices. Estadísticamente los bailarines suelen aplazar aquello que dice relación con el bienestar físico, lo que podría explicar en alguna medida la baja tasa de atención. Podría ser simplemente una casualidad, pero al menos las estadísticas con respecto a que tan seguido los bailarines acuden a atención médica son relativamente bajas, aun cuando presentan dolencias físicas.

3.- ¿Cuáles son los aspectos que normalmente trabajas con ellos?

Por lo general todo parte de manera muy similar a como ocurre en la clínica psicológica más tradicional; los pacientes, en esta caso artistas, suelen llegar con una demanda especifica, como, por ejemplo, dificultades para ejecutar su instrumento, bloqueos en la posibilidad de la ejecución, miedo al escenario o al juicio de pares, entre otros. Rápidamente el motivo de consulta se va nutriendo por la experiencia artística de cada uno, lo que siempre abre nuevas temáticas asociadas a su auto estima, sentido de identidad personal, perfeccionismo, auto crítica, juicio personal o de pares, por mencionar algunos. De esta forma no sólo se va combinando aquello que traen los artistas como demanda con aquello que va apareciendo en las sesiones, sino que, además, se nutre con la exploración de su identidad como artistas que está íntimamente ligada a su identidad como sujetos. Todo esto hace que la aproximación a su realidad tenga esta combinación de factores, enriqueciendo con ello la experiencia, pero al mismo tiempo complejizándola más.

4.- ¿Qué tipo de cosas te piden trabajar?

Lo más frecuente tiene que ver con el escenario, la exposición a publico o a pares evaluadores y de cómo eso afecta en sus ejecuciones. Luego vienen temáticas más asociadas a la comprensión de cómo hay muchas cosas que se encuentran haciendo en su vida fuera del escenario pero que repercuten en éste. Músicos que no pueden tocar con soltura o siempre viven una experiencia compleja al ejecutar, cantantes que no logran dar con registros que durante mucho tiempo manejaron con soltura, actores o actrices que tienen dificultades para conectar con el trasfondo de sus personajes. Si bien todo esto parece ser muy técnico, desde cada disciplina, yo no me meto en los aspectos específicos de cada una, sino que le ayudo al artista a poder observar qué es aquello de sí mismo o misma, que está apareciendo en ese punto especifico. Hay que pensar que 8 de cada 10 errores que se cometen en escena no son técnicos, no refieren a factores de ensayo o práctica, sino más bien a un factor psicológico a la base.

5.- ¿En el tiempo que llevas en esta actividad has desarrollado una especie de método, o existen pasos comunes que sean parte de tu trabajo?

Me he apoyado, por una lado, en los fundamentos de la psicología del deporte, pero aplicado a una ejecución escénica. Por otro lado, en aspectos más clínicos a fin de evaluar la relación del sujeto que experimenta con su identidad como artista. El método lo he ido depurando, pero básicamente es una combinación entre trabajo en sesión con trabajo en escena, donde llevamos a la práctica todo aquello que aparece en sesiones, pero desde su manifestación en la ejecución artística.

6.- ¿Cuáles son, habitualmente, los objetivos que están implícitos en tu trabajo con los artistas?

Abrir espacios de valoración de sí mismos; auto estima, identidad, sentido del error, juicio y crítica de sí mismos y de cómo estos se ven reflejados en su trabajo sobre escena.

7.- Pensando en la perspectiva de las personas que trabajan contigo ¿qué es lo que tienden a experimentar?

En un comienzo un reordenamiento de su propia experiencia. Desde ahí una revisualización de muchas cosas de si mismos/as, lo que se traduce en una resignificación de la experiencia, que se traduce en ultimo termino en una nueva manera de observar aquello que habían estado experimentando y que les producía algún tipo de malestar. Luego de eso hay toda una reapertura a lo escénico; mayor sensación de control y satisfacción en la ejecución, resolución de dificultades que antes no tenían explicación, por nombrar algunas.

8.- ¿El trabajo tiene una definición en términos de sesiones o duración?

Por lo general se hacen 4 sesiones en consulta y luego de eso tratamos de ir al escenario. En el contexto de pandemia ha sido difícil, dada la falta de posibilidades de poder experimentar el contexto de ejecución escénica. Se definen objetivos a corto plazo para facilitar la visualización de los resultados pero al mismo tiempo se trazan metas que permitan al artista extender el alcance del trabajo realizado a mediano y largo plazo.

9.- ¿Cómo suele ser una sesión?

Las sesiones en consulta son muy parecidas a una de psicoterapia tradicional. Las sesiones en escena suelen tener factores más dinámicos de trabajo ya que trabajamos desde el hacer. Llevamos el contenido de las sesiones a las experiencias que vive el artista sobre el escenario, tanto a modo de ensayo como también en presentaciones con público.

10.- ¿Bajo qué esquemas o tendencias teóricas trabajas?

Me apoyo, por una parte, en el desarrollo de la psicología del deporte, que plantea que el desempeño de los deportistas no estaría basado solamente en factores técnicos de cada disciplina, sino que habría además un factor psicológico a la base que incide en el trabajo que desarrolla el sujeto. Sumado a ello, los argumentos e investigaciones que hay en la línea, desarrollados fundamentalmente por autores como Kenny, Frese y Keith, quienes han desarrollado el concepto de Music Perfomance Anxiety (MPA) o ansiedad del ejecutante musical. Por último, desde una lógica más clínica, he incorporado las variables Constructivas Cognitivas, más específicamente de la escuela de Guidano y Arciero, que permiten comprender la experiencia del sujeto y situarla en un contexto histórico que permite establecer sentido a la mismas. La combinación de esos tres elementos me ha permitido aproximarme a la experiencia del artista y a la comprensión de los factores, tanto personales como profesionales, que dan cuerpo y sentido a la significación final que de ello hacen cada uno de los artistas.

11.- ¿Qué te han reportado aquellos artistas que trabajan contigo respecto de tu trabajo?

Mayor tranquilidad sobre escena, mejor comprensión de aquello que antes les aquejaba, y más que todo una mejor sensación de sí mismos, no sólo en lo relativo a al ejecución, sino que en términos más globales. Específicamente hay una mayor y mejor comprensión de su emocionalidad asociada a su desempeño, favoreciendo con ello la percepción que tienen del mismo.

12.- ¿Con qué tipo de artistas o bajo qué circunstancias has notado que tu trabajo resulta particularmente útil o exitoso?

Resulta particularmente exitoso cuando es posible llevar a escena el trabajo desarrollado en sesión. En mi paso por un programa de talentos en televisión, pudimos trabajar siempre en esa combinación de los personal y lo escénico, lo que sin lugar a dudas generó una relación mucho más fácil de comprender e incorporar para los participantes.

13.- ¿Qué expectativas o perspectivas futuras tienes en relación a este trabajo que vienes realizando?

Seguir perfeccionado el método, nutrirme de experiencias internacionales en la materia, y llegar a la mayor cantidad de artistas posibles, no sólo aquellos que presentan dificultades, sino que también como parte de los currículos de formación en conservatorios.

14.- Finalmente ¿Dónde pueden ubicarte aquellas personas que estén interesadas en contactarte?

Pueden contactarme por Instagram en @myinnerstage, al correo electrónico [email protected] o bien directamente a mi teléfono +56998929153.