Salvador Minuchin (2004) distingue en su obra Familias y Terapia Familiar dos tipos de familias disfuncionales: las familias aglutinadas y las desligadas. En las aglutinadas, los miembros están demasiado ligados afectivamente entre sí y no tienen independencia. En las familias desligadas, en cambio, hay excesiva independencia de los miembros entre sí y escaso apoyo emocional. De acuerdo a Minuchin, las familias saludables están en medio de ambos extremos: hay equilibrio entre el apoyo afectivo mutuo y la autonomía personal de cada uno.

Otro terapeuta sistémico, Jürg Willi, propone un modelo semejante pero en el campo de la terapia de parejas. En su libro La Pareja Humana: Relación y Conflicto, Willi (1993) explica lo que denomina “el principio de deslinde”. Este principio consiste en que, en una pareja amorosa sana, hay un equilibrio entre la autonomía de cada individuo y su dedicación a la pareja, e igualmente hay un equilibrio entre la pareja como unidad diferenciada autónoma y el mundo exterior. La relación de pareja tiene prioridad respecto de otras relaciones sociales, pero no las impide o dificulta.

Límites extra-diádicos

Los límites extra-diádicos son las fronteras psicológicas entre la pareja como unidad y el mundo externo. Una pareja con límites extra-diádicos demasiado rígidos está encerrada en sí misma, en ella cada uno de los miembros está completamente entregado a la relación diádica y no forma ni mantiene vínculos humanos relevantes fuera de la pareja.

Por el contrario, una pareja con límites extra-diádicos difusos no está bien delimitada respecto del exterior. En este caso, por ejemplo, uno de los miembros de la pareja forma un lazo más íntimo y significativo con otras personas que con su pareja, y deja relativamente de lado la relación amorosa. Puede suceder en un matrimonio que los padres de uno de los cónyuges se alíen con su hijo/a contra el otro cónyuge. Por tanto, uno de los esposos está aliado a sus padres y en conflicto con su pareja (los padres eventualmente pueden haber promovido y facilitado las desavenencias conyugales). Tal configuración es patológica (Willi, 1993).

Límites intra-diádicos

Los límites intra-diádicos son las fronteras psicológicas entre un miembro de la pareja y el otro. Cuando existen límites intra-diádicos rígidos, cada miembro teme la intimidad y dependencia del otro y las evita, estableciendo como modo de defensa vínculos con otros (límites extra-diádicos difusos). Esto no implica necesariamente infidelidad, aunque puede haberla. Pero también puede darse sencillamente mayor intimidad afectiva con niños, amigos y parientes que con la pareja.

Los límites intra-diádicos difusos ocurren cuando cada miembro de la pareja no tiene una individualidad delimitada, pierde su identidad propia, se pierde en la relación. Puede suceder que uno o ambos miembros exijan conocer todas las claves de acceso de todas las redes sociales del otro, y además saber siempre dónde está el otro y qué está haciendo, etcétera. También puede suceder que se impida al otro desarrollarse profesional o laboralmente, exigiéndole que dedique su vida solamente a su cónyuge.

De acuerdo a Jürg Willi, en las relaciones de pareja saludables tanto los límites intra como extra-diádicos están en un término medio entre la fusión y el deslinde rígido. Es decir, los límites entre un miembro de la pareja y el otro son claros, pero franqueables. Igualmente, los límites entre la pareja como unidad y el exterior son claros, pero traspasables. Cada miembro de la pareja establece relaciones de amistad y vínculos sociales por fuera de la pareja. Pero a la vez, la frontera entre la pareja y el exterior es clara tanto para ellos mismos como para los demás. La relación de pareja se diferencia con nitidez respecto de toda relación de amistad. Los miembros de la díada amorosa se exigen y brindan cuidado y no priorizan otros vínculos en detrimento del vínculo amoroso mutuo (Willi, 1993).

Referencias

  • Minuchin, S. (2004). Familias y terapia familiar. Gedisa. (Obra original de 1974).
  • Willi, J. (1993). La pareja humana: relación y conflicto. Morata. (Obra original de 1975).