Lo primero que hay que hacer para hablar de este tema es definir: ¿Qué es el tabaco?

El tabaco es originario de América, es una planta que contiene nicotina que es un alcaloide tóxico.  En sus inicios era muy utilizado en el campo de la medicina y la religión, luego se industrializó y en nuestros días lo podemos encontrar como cigarrillo por ejemplo entre otros con fines más recreativos.

Al ser una droga el tabaco puede generar dependencia física y psicológica cuando se abusa de él generando problemas a la salud principalmente y también puede afectar la economía de la persona que lo consume con habitualidad.

En la adolescencia se puede empezar a fumar por alguna de las siguientes razones:

  1. Por experimentar: en las fiestas más que todo se puede propagar el consumo de tabaco a esa edad.
  2. Por imitación: al observar a sus padres, amigos, compañeros fumar puede estar más tentado a adoptar la misma conducta.
  3. Por formar parte de un grupo: con el fin de ser aceptados en el grupo en el cual quiere encajar y así reafirma su personalidad.

Además de estas causas muchos adolescentes comienzan a fumar también ya sea por problemas familiares y/o sociales donde sería utilizado como medio de “aliviar la tensión”; un adolescente puede empezar fumando pocos cigarrillos, por ejemplo, pero con rapidez podría desarrollar la adicción a la nicotina donde cada vez necesitará más para poder sentirse bien llegando a la adultez como un fumador habitual.

Algunos de los efectos negativos del tabaco son los siguientes:

  1. Produce enfermedades como: bronquitis aguda, enfisema pulmonar, cáncer, enfermedades coronarias por mencionar algunas.
  2. La acción terapéutica de algunos medicamentos podría verse afectada con su consumo.
  3. Puede provocar accidentes como incendios, por ejemplo.
  4. Puede generar daño a la economía del fumador.

Entonces ¿Cómo se puede prevenir el consumo del tabaco durante adolescencia?

La prevención más que todo, debe basarse en la educación sobre el tabaco, qué es y las consecuencias adversas de su consumo; esto se podría realizar en dos ámbitos en esa etapa que son:

  1. LA FAMILIA: que es el lugar ideal para hablar sobre lo negativo que es el consumir tabaco, pero debe hacerse proporcionando confianza al joven para poder comunicarse positivamente sin que él o ella se sienta que lo están obligando a no hacer algo, ya que la prohibición lo que le generara es curiosidad por probarlo. Se debe orientar más que nada sobre los efectos negativos a la salud.
  2. LA ESCUELA:  que es el lugar donde el joven pasa parte de su tiempo y es el escenario ideal para hablar del tema y concientizar sobre los problemas que puede traer el fumar en el futuro. A esa edad se adquieren conocimientos que se adoptan y nos acompañan durante nuestra vida adulta. Esto podría ayudar a tomar la decisión del adolescente a no fumar.

Además, el adolescente más que se lo prohiban necesita aprender a tomar su propia decisión sobre el consumir tabaco.  Generalmente un adolescente que goza de una buena autoestima y con metas claras, tiende a ser más consciente de lo que es bueno o malo para él o ella, al tener claro todo lo negativo que conlleva fumar es mas probable que se restrinja del tabaco a esa edad; también en la adolescencia es importante buscar otros intereses, el mantenerse entretenido es muy importante para evitar el aburrimiento. Es por eso por lo que actividades como los deportes, la música, la lectura entre otras lo podría mantener alejado del consumo del tabaco.

Lo mas recomendable en la adolescencia será no probar el tabaco y dirigir sus esfuerzos a cumplir metas y mantenerse sano.