La tecnología ha tomado un gran protagonismo, poco a poco vamos dependiendo más de ella; desde que existe la manera de comunicarse por medio de un teléfono móvil o una computadora, se puede saber de todo y hasta de todos en cualquier momento y lugar. Al ser utilizada responsablemente, nos trae muchos beneficios a nuestra vida, pero hay personas que la han convertido en medio para cometer actos violentos dañando a las demás personas lo que ha llevado consigo múltiples problemas.

Definamos primero ¿Qué es la violencia virtual?

Es cuando se violenta la privacidad de una persona utilizando la tecnología, donde se expone a la misma ya sea compartiendo y/o intercambiando información, imágenes y/o videos de ella sin su permiso, causándole en su vida personal sufrimiento. Se puede decir que es una violencia más que todo psicológica.

¿Cuáles serian sus consecuencias?

La violencia virtual trae consigo muchas consecuencias que se pueden dividir de la siguiente manera:

  • Consecuencias emocionales: ejemplo: nerviosismo, tristeza.
  • Consecuencias psicológicas: como: depresión, baja autoestima, trastorno de estrés postraumático.
  • Consecuencias sociales: ejemplo: aislamiento, rechazo social, falta de apoyo.

Es muy importante mencionar que para que ocurra esta violencia las mujeres víctimas pueden conocer o no a su agresor; cuando no es conocido la situación le genera más estrés e impotencia además de frustración siendo más difícil de tolerar y sobrellevar.

Con respecto a las edades, cualquier persona en este caso del sexo femenino ya sea desde edades muy tempranas hasta adultas mayores pueden ser víctimas de este tipo de violencia, aunque las adolescentes pueden ser las más afectadas.

Las formas más comunes de este tipo de violencia serían:

  • Grooming: es cuando un adulto se contacta por medios tecnológicos con una menor de edad ganándose su confianza con el fin de obtener gratificación sexual.
  • Sexting: es el envío de imágenes o videos con contenido sexual por medio de las redes sociales.
  • Sextorsión: cuando el agresor tiene en su poder material de tipo sexual de la víctima utilizando el mismo como manera de control para que ella haga lo que él quiere, esto seria por medio del chantaje.
  • Ciberbullying: es usar los medios digitales para molestar, acosar y/o humillar a la víctima mediante ataques personales. La víctima puede ser una persona o un grupo de personas.
  • Phishing: cuando se engaña a una persona simulando ser una institución legítima como un banco por ejemplo o un comercio, con el fin de robarle los datos personales o bancarios.

Estos serian algunos ejemplos de violencia virtual en contra de la mujer, aunque hay muchos más como por ejemplo espiarla, sembrar rumores sobre ella, usurpar su identidad, entre otras situaciones; pero también sucede mucho esta violencia en el ámbito de pareja. La tecnología muchas veces es motivo de discusiones y separaciones; ocurre mucho que las personas celosas (en este caso seria un hombre celoso) están muy pendientes del móvil de sus parejas, con el fin de encontrar una infidelidad donde él le exigiría a su pareja que muestre sus conversaciones más que nada y si ella no lo hace se podría mostrar violento llegando en el peor de los casos a la violencia física.

El mundo virtual puede ser igual o más peligroso que el mundo físico porque mucha gente se atreve a decir cosas que les seria muy difícil decirle a otra persona cara a cara, ya que se sienten más protegidos de la reacción que pueda tener la persona si estuviera presente y los comentarios hirientes suelen ser más agresivos y hechos sin remordimiento alguno como seria el caso del ciberbullying anteriormente explicado.

Lamentablemente no hay muchas leyes que protejan a las víctimas de manera eficiente, se tiene la esperanza de que en el futuro eso cambie por el bienestar y la conservación de la vida de muchas mujeres a nivel mundial ya que muchas han optado por el suicidio como manera de acabar con su tormento.

Como manera de solución para evitar la violencia virtual en contra de la mujer en el presente, se puede empezar concientizando desde temprano a los niños y niñas sobre el uso responsable de internet, lo cual se le educaría sobre las formas de violencia virtual, como protegerse de ellas, y que no están obligados a compartir nada que no quieran, además de comunicar a un adulto ya pueda ser familia o alguien de confianza si sienten que están siendo hostigados en internet con el fin de buscar apoyo y una solución. El apoyo que reciba la víctima es fundamental para llevar la situación de una mejor manera.