No hace mucho salió a la luz una noticia que nos deja perplejos. Chile es un país con altos índices de infelicidad. Mi reflexión al respecto es que si bien hemos estado viviendo momentos muy difíciles en pandemia…o más bien, como bien dicen, sindemia…lo que ha sucedido son una crisis tras otra. Sin duda son vientos de cambio pero algo sucede en nuestro país que aun conservamos los indicadores más altos de depresión. 

Me pregunto cuán agradecidos podemos ser. Cuánto podemos disfrutar de pequeños acontecimientos diariamente ¿Será que el valor de una sonrisa, un gesto, una palabra de amabilidad aún es un bien escaso? 

Como bien se ha señalado, de la crisis surgen oportunidades, nuevas maneras de ver la realidad, de reinventarse y de surgir. Si hiciéramos el esfuerzo de agradecer con humildad cada gesto, cada palabra amable, si dejamos pasar a un peatón o si nos cambiamos de pista con facilidad ( sin que acelere quien esta atrás), generaremos en detalles como estos una cultura de mayor colaboración y de apoyo mutuo. 

Somos un hermoso país que ante los momentos difíciles somos muy solidarios…la invitación entonces es a seguir con esa dinámica y agradecer, por todo… pese a las dificultades…agradecer el milagro de la vida.