Son muchas las mujeres que experimentan algún malestar antes y/o durante la menstruación, teniendo síntomas que pueden ser leves, moderados o severos; siendo estos últimos los que hacen que surja el trastorno disfórico premenstrual, pero, ¿qué es el trastorno disfórico premenstrual?: es una afección donde la mujer experimenta síntomas físicos y emocionales graves generalmente una semana antes de la menstruación y estos síntomas tienden a disminuir o terminar una vez inicia el periodo menstrual.

En el DSM 5 (Diagnostic and statistical manual of mental disorders), este trastorno se encuentra dentro de los trastornos depresivos, que se caracterizan, por la persona presentar una tristeza de intensidad suficiente que interfiere en su funcionalidad.

Menos del 10% de las mujeres que se encuentran en edad de menstruar sufren de este trastorno, por lo tanto, al no ser muy común muchas veces no se le brinda la importancia debida para su tratamiento.

Este trastorno también se conoce por sus siglas TDPM y se debe hacer la diferencia con el SPM (síndrome premenstrual) que el mismo es tener los síntomas antes de la menstruación, pero a un nivel menos grave que en el TDPM donde la gravedad de los síntomas perjudica grandemente el funcionamiento diario de la mujer que lo padece sobre todo en sus relaciones interpersonales.

Los cambios hormonales durante el ciclo menstrual parecen en cierto punto ser los responsables de este trastorno, ya que el mismo no tiene una causa especifica que lo provoque; lo ideal para saber si se tiene este trastorno, es llevar un registro de los síntomas que se dan todos los meses, sobre todo los psicológicos. Si estos síntomas se presentan de manera grave y excesiva desmejorando la calidad de vida de la mujer, lo más probable es que se hable del TDPM.

Los síntomas más comunes que se pueden mencionar son:

Físicos: dolor de cabeza, fatiga, mareos, aumento de peso o hinchazón, dolores musculares, estreñimiento, acné, palpitaciones cardiacas, entre otros.

Psicológicos: irritabilidad o ira, nerviosismo, depresión, aumento o disminución del apetito, tristeza, depresión, ansiedad, problemas para conciliar el sueño o dormir en exceso, pérdida de interés en actividades cotidianas, ataques de pánico, entre otros. Los síntomas psicológicos son los que se sienten con mayor intensidad.

El TDPM, puede perjudicar la amistad, la relación de pareja y con los hijos, las relaciones en el ambiente de trabajo o en la escuela, el desempeño en las actividades e influir en el ausentismo laboral y escolar. También se debe prestar mucha atención porque la mujer que lo sufre es más propensa a tener tentativas de suicidio.

Entonces, ¿Cómo se puede ayudar a la mujer con TDPM?

Hay dos tipos de ayuda que son muy útiles para las mujeres que sufren de TDPM, estas son:

Ayuda médica: Muchos doctores aconsejan tomar píldoras anticonceptivas para aliviar los síntomas ya que las mismas ayudarían a equilibrar los cambios hormonales. Lo ideal es consultar esto con un ginecólogo antes de utilizarlas.

Ayuda psicológica: al ser el TDPM parte de los trastornos de depresión, muchos doctores recomiendan los antidepresivos para tratar el mismo. Con la manifestación de los síntomas, lo ideal es hacer una evaluación psiquiátrica para descartar otras afecciones y así poder diagnosticar el TDPM. La psicoterapia también sería lo mejor para poder sobrellevar y aliviar los síntomas psicológicos de una manera saludable.

La mujer también puede como parte de su tratamiento:

  • Llevar un estilo de vida saludable (haciendo ejercicios y una buena alimentación).
  • Tener el mayor control posible sobre el alcohol y el tabaco y,
  • Practicar técnicas como la meditación, yoga, entre otras que proporcionen serenidad.

Para terminar, se debe tener presente lo siguiente: Siendo el TDPM tan grave lo primero que debe hacer la mujer que lo padece es reconocer y aceptar que lo tiene. Al igual que las personas que están a su alrededor. Luego buscar la ayuda necesaria para poder llevar un estilo de vida lo más normal posible durante “esos días”.