De acuerdo con mis investigaciones, el así llamado Complejo de Edipo, es una construcción equivocada -una muy mala interpretación, o sesgada, del mito que Freud hace de manera interesada (nunca podremos saber hasta qué punto conciente)-, en torno a la obra de Sófocles en la cual Edipo es claramente la víctima de: 

1. Una larga tradición de asesinato y de abandono de niños en la antigüedad clásica. 

2. De una madre ignorante (hace caso del oráculo antes de a su instinto) sumisa y no sabemos si incestuosa, Yocasta, que escoge proteger a Layo, el primer pederasta violador de la mitología griega, en lugar de defender a su propio hijo a quien no solo abandona sino que además le tuerce los pies con lo que nos resulta casi imposible creer que no le reconociera -de manera no conciente, quizás-, cuando reaparece en Tebas, pero no la culpamos por ello porque en cuanto se entera de lo que ha ocurrido la mujer se suicida, lo cual está bastante bien a pesar de que a Edipo le duele como le puede doler a cualquier hijo que como todo hijo ama a quienes son sus padres aunque más no sean, biológicos.

3. De la cobardía de Layo a quien Edipo mata en defensa propia en el cruce de caminos cuando huye de Corinto para no tener que matar a Pólibo ni yacer con Mérope, los verdaderos padres de Edipo, adoptivos, que no biológicos, porque son los que como explica Freud mismo, cumplen con la función de padres (Freud habla del padre solamente en este sentido, pero está claro que si la madre -como la de Freud…-, no cumple su función de madre, no hay ningún inconveniente en yacer con ella porque es una absoluta desconocida).

4. De Creonte y Tiresias, administrador y sacerdote invidente respectivamente de Tebas que sacan provecho del enredo escogiendo al envidiado y brillante Edipo como phármakos[1] para mantener a su pueblo controlado y en la inopia saliendo en defensa del anterior rey, Layo, «adorado por los tebanos» (¿¿??)… Está claro que el paciente (caso de Ferenczi que fue amigo, colega pero también paciente de Freud, como lo fueron también otros) pudo haber sido empujado por sus padres, o por sus analistas (Freud mismo en el caso de Ferenczi como dijimos), como fuera empujado Edipo, a cargar con las culpas de sus mayores. 

Si la interpretación de Freud del texto de Sófocles atribuye la culpabilidad al hijo, es decir, a Edipo, tenemos que interpretar que Freud se autoinculpa y culpa a los demás hijos, proyectivamente, con el fin de no tener que señalar a su propia madre como culpable. Protege ante todo el pacto inconciente que le une a su madre (narcisista) ante la cual, de pequeño, debió sentirse impotente. 

[1] El pharmakos (en griego, φαρμακός) es un rito de purificación que se empleaba con frecuencia en la Antigua Grecia. Para combatir una calamidad, una persona era escogida y arrastrada fuera de la ciudad, y a veces se la mataba. Esta víctima sacrificial, inocente en sí misma, era considerada un chivo expiatorio, cargada con todos los males de la ciudad. Su expulsión debía permitir purgar la ciudad del mal que la aquejaba, de donde la ambigüedad del término, que podía significar tanto «remedio» como «veneno». (Wikipedia)